martes, 12 de enero de 2016

JAMAS

Esa frase tan coloquial con la que se comienza una conversación es para Franklin Manriqueño un arma de doble filo, porque puede dar para que una persona hable y hable sin parar.

"Siempre hay algo que contar -asegura-. Así sea sobre el ultimátum que dio la novia o el dilema que tiene un estudiante de una universidad pública, como yo, entre ser beligerante o indiferente".

Y eso precisamente es lo que él hará por un buen tiempo: contar. Durante dos meses estará con 12 ciudadanos de Bogotá narrando historias relacionadas con la ciudad. En su caso, al igual que Luz Marina Ramírez, Eucaris Olaya y Luisa Ciro, tendrá la ayuda del crítico de televisión y profesor Ómar Rincón para elaborar el relato.